Los cineastas Mariano Cohn y Gastón Duprat cuentan la relación que mantuvieron con el intérprete junto a quien rodaron ‘Mi obra maestra’ y la serie ‘Nada’, con segunda temporada a punto y que se titulará ‘Todo’

Fuimos amigos de Beto Brandoni la última etapa de su vida. Para nosotros era un prócer como artista: había protagonizado las que nosotros consideramos que son las mejores películas argentinas de todos los tiempos. Lo vamos a recordar a partir de los trabajos que disfrutamos juntos, en estos años en los que nos hicimos muy amigos....

Mi obra maestra fue lo primero que rodamos con Brandoni. El final de la película se filmó en el norte de Argentina, en las serranías del Hornacal, un lugar extraordinario en la provincia de Jujuy, en el límite de Argentina con Bolivia. Aquellas serranías donde filmamos están a ¡4.700 metros sobre el nivel del mar! Por la falta de oxígeno se nos hacía imposible hilar una sola frase, además de sufrir un dolor de cabeza insoportable. En esas condiciones, filmamos el final de la película, e increíblemente salió como estaba planeada: la escena transmite serenidad y placidez, a pesar de que nos estábamos arrastrando por la falta de aire.

A esta película le debemos el inicio de una profunda amistad con Beto, que fue creciendo proyecto a proyecto. Un detalle no menor de esta película: hasta Mi obra maestra, Beto hacía 12 años que anduvo prácticamente sin trabajar en el cine. Parece increíble para un actor de su dimensión y categoría, pero así fue. Entre 2003 y 2015 se filmaron 3.500 películas argentinas, sin embargo, en ninguna de ellas hubo lugar relevante o protagónico para él. La razón: a nuestro juicio, una obsecuencia de los directores, productores y artistas del audiovisual argentino que lo raleaban para no irritar al Gobierno peronista de entonces, enfrentado ideológicamente con Brandoni, alguien que siempre mantuvo una defensa férrea de sus convicciones democráticas.