También testificará el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador del ‘caso Gürtel’

Luis Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias declaran este lunes en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional como perjudicados por esta supuesta trama parapolicial para sustraer al extesorero documentación sensible para el PP y para sus dirigentes en plena investigación del caso Gürtel y de la caja B del partido. El matrimonio ejerce la acusación particular en esta causa y solicita 41 años de cárcel para los dos principales acusados, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez. Junto a ellos se sientan en el banquillo otros ocho acusados, entre ellos el que fuera su chófer Sergio Ríos, al que la trama captó de confidente. Para él la familia Bárcenas pide 33 años de cárcel con la agravante de abuso de confianza. También testificará el inspector jefe Manuel Morocho, que narró las presiones que sufrió como principal investigador del caso Gürtel— las pesquisas que cercaban a los conservadores y que, según el sumario, pretendían boicotear los implicados en Kitchen—.

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