El presidente Kast promueve la salida voluntaria de los extranjeros en situación irregular. Los venezolanos, el mayor grupo en esta condición, se enfrentan a dificultades para cumplir con requisitos para una salida legal

Cuando los amigos de Mariel le advierten que tenga cuidado en las calles de Santiago de Chile porque los carabineros están inspeccionando los documentos de identidad de los extranjeros para saber si están irregulares, ella les responde: “¿Dónde estarán? Para que, de una vez, me regresan a Venezuela”. La mujer, de 34 años, emigró sin visados ni pasaportes en junio 2021. Al entrar, por caminos no habilitados, derivó en lo que hoy, asegura, le ha hecho sentirse al margen de la sociedad: no tener documentos legales.

“Todos los días quiero regresar a Venezuela, porque tengo un hijo de 12 años allá, al cuidado de mi mamá, y porque en Chile, estar sin papeles, es como remar y siempre estar en el mismo punto”, dijo. No quiere ser identificada con su nombre real porque teme represalias laborales (trabaja informalmente), como quedar desempleada mientras no se resuelve cuánto tiempo más transcurrirá para poder abandonar el país sudamericano.

El deseo que tiene Mariel, de salir voluntariamente de Chile, no es mayoritario entre los más de 336.000 migrantes en situación irregular –afirman quienes les ayudan con procesos legales–, pues muchos piden una regularización masiva que no ocurre desde 2021 y que, según el Gobierno del ultraconservador José Antonio Kast, tampoco sucederá en los siguientes cuatro años. La mayoría de estos inmigrantes, un 75%, son venezolanos, una población que se enfrenta a una crisis humanitaria compleja y que, en algunos casos, tiene dificultades para acceder a documentos oficiales en su país. Una encuesta de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), conocida en marzo, mostró que solo un 35% de los venezolanos en América Latina tiene la intención de retornar a su país, pese a la salida de Nicolás Maduro del poder el 3 de enero tras una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.