El SoFi Stadium, elegido para recibir el primer partido de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, se encuentra bajo presión ante la inminente presencia de agentes migratorios y la seguridad que debe brindar a la selección iraní
Antes de rodar el balón, el marcador ya le es adverso al estadio de Los Ángeles donde este verano se jugarán ocho partidos del Mundial de la FIFA. A la amenaza de huelga hecha por un sindicato que exige restringir el acceso a policías migratorios y mejores condiciones laborales para cientos de trabajadores del recinto, se...
le superpone la preocupación sobre la seguridad de la selección de Irán, que jugará en esa cancha ante la sombra de la guerra lanzada contra ese país por Estados Unidos e Israel. Las autoridades iraníes han pedido reubicar los encuentros de su equipo fuera del que consideran territorio enemigo, intensificando una disputa que ha trascendido del ámbito político al deportivo.
Este jueves, el sindicato UNITE HERE Local 11, que representa a unos 2.000 cocineros, camareros y cantineros del estadio SoFi, sometió una queja formal ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) en contra de la FIFA y Kroenke Sports & Entertainment (KSE), la empresa que es propietaria del moderno recinto. Los acusa de evadir su reiterada solicitud de limitar la entrada al estadio de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Esta acción es la antesala de un posible paro laboral ya amenazado.








