El expediente que la Fiscalía mexicana ha dejado en el olvido compila un alto volumen de información acusatoria sobre los altos mandos de la polémica iglesia originaria de Jalisco

Parecía que la Fiscalía General de la República (FGR) por fin haría justicia para las víctimas de La Luz del Mundo. Pero desechó el caso siete años después de haber puesto la lupa sobre el líder de la iglesia Naasón Joaquín García y quienes, según las denuncias, le ayudaron a formar un harén de niñas para cumplir sus fantasías sexuales y amasar una fortuna a partir de diezmos. El apóstol, como se conoce a Naasón Joaquín García, confesó en una corte de Los Ángeles que abusó de tres menores y cumple una sentencia de 16 años de cárcel. En México, sin embargo, el expediente se desplomó en silencio y la propia presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que no sabe por qué, y ha prometido que dará marcha atrás al carpetazo que la Fiscalía dio esta misma semana.

Hubo indicios de que todo acabaría mal. La FGR jamás ratificó las primeras declaraciones de su testigo estrella, Sochil Martin, la primera mujer que denunció al pastor en California. Tampoco ejecutó órdenes de registro en la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara, sede de la congregación. En 2019, la extinta Policía Federal consideró tomar acción, con la advertencia de que sería complicado entrar y salir del complejo. Jamás entraron. Lo peor: el Gobierno no logró identificar a más víctimas, pese a que México es señalado como el epicentro de los abusos sexuales infantiles y del desfalco a los feligreses.