Golden State cae ante Phoenix por 111-96 en el cierre del ‘play in’ e inicia las vacaciones con el futuro del proyecto y sus grandes protagonistas en el alambre

Hace una década, los Golden State Warriors firmaron la mejor temporada regular de la historia de la NBA con 73 victorias, si bien aquel capítulo terminó mal en las Finales de la NBA. Aun así, el núcleo duro de aquel proyecto terminó por amasar cuatro títulos, más que ninguna otra franquicia en el siglo XXI.

-la-nba-mas-igualada-de-la-historia.html" data-link-track-dtm="">Ahora, los grandes protagonistas de aquel grupo se van de vacaciones con tan solo 37 triunfos, su segundo curso perdedor en tres lustros, y se funden en un sentido abrazo cuando los Phoenix Suns les clavan la estocada. 111-96 en el partido por la octava plaza de la Conferencia Oeste y la cita en primera ronda de playoffs con los vigentes campeones, los Oklahoma City Thunder.

Steve Kerr, el entrenador del grupo, sustituyó a Stephen Curry con un minuto restante en el reloj. Esta vez no hubo magia, con 17 puntos y un pobre 4 de 16 en tiros de campo para el base de 38 años. El técnico se acercó a la estrella y llamó a su principal guardaespaldas, un Draymond Green previamente expulsado en un rifirrafe con Devin Booker, para intercambiar unas palabras y arrancar la despedida. “Chicos, no sé qué pasará ahora, pero os quiero hasta la muerte”, les dijo.