La vuelta al FMI y al Banco Mundial permitirá al país refinanciar su deuda y negociar nuevos préstamos que auxilien las deficitarias arcas públicas

En pocas horas, y luego de los acuerdos anunciados entre el gobierno de los Estados Unidos y Caracas, el Estado venezolano ha regresado a la comunidad financiera internacional luego de un prolongado período de aislamiento. La nación ha sido readmitida en el seno del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y con ello se abre la puerta al refinanciamiento de su deuda y a la obtención de nuevos préstamos, bombonas de oxígeno para las debilitadas finanzas locales. La circunstancia ha generado una expectativa muy positiva en actores económicos y financieros, y es consecuencia de la nueva realidad tras de los

zuela-abre-una-nueva-epoca-de-intervenciones-en-america-latina.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-01-03/el-ataque-de-ee-uu-en-venezuela-abre-una-nueva-epoca-de-intervenciones-en-america-latina.html" data-link-track-dtm="">ataques militares estadounidenses del pasado 3 de enero.

Los anuncios de estos días entre Venezuela y los Estados Unidos, afirman los expertos, vienen todos interrelacionados. Washington ha emitido licencias especiales para permitir operar en el campo internacional a la banca pública local y al Banco Central de Venezuela (BCV). La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha respondido a la medida anunciando la salida de la actual directora del BCV. Laura Guerra, pariente de Maduro, ha sido sustituida por Luis Pérez, miembro del directorio actual. Aunque el nombramiento de Pérez no es una señal muy nítida a la comunidad económica local e internacional, se esperan decisiones más hondas en el Ejecutivo para reestructurar a toda la directiva de esta institución.