Gaetano Manfredi, alcalde de la ciudad italiana, asegura que el asalto fue planificado de forma meticulosa: “Han hecho un trabajo de película”

Lo que comenzó como un asalto a un banco en Nápoles este jueves ha terminado convertido en una operación criminal cinematográfica. Un día después del robo y de la retención de 30 rehenes, las autoridades italianas han confirmado que los atracadores han logrado escapar por un túnel y, de momento, siguen prófugos. Todo apunta a que, una vez se hicieron con el botín, los ladrones utilizaron el propio sistema de alcantarillado para salir del edificio, que se encontraba fuertemente acordonado, según informa la agencia Europa Pres, citando al medio Napoli Today.

El atraco ocurrió el jueves en una sucursal del Crédit Agricole, en el prestigioso barrio de Arenella. Los ladrones ―tres, según el diario La Repubblica― irrumpieron con máscaras, amenazaron con armas de fuego a los empleados y clientes y vaciaron el contenido de varias cajas de seguridad. Para evitar una intervención de la fuerza pública, se atrincheraron con 30 rehenes, según confirmó la Delegación de Gobierno en Nápoles.

Los clientes fueron rápidamente liberados por la Unidad de Intervención Especial de los Carabineros e, inmediatamente, los agentes entraron a capturar a los criminales. Sin embargo, no había rastro de ellos.