Redacción Internacional (EFE).- El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, mantuvo en las últimas horas contactos con sus homólogos de China y Japón, así como con el jefe del Ejército de Pakistán, a pocos días de que expire el alto el fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán y en medio de crecientes expectativas sobre nuevas negociaciones, impulsadas por Islamabad.

El canciller de la República Islámica habló este miércoles con su par chino, Wang Yi, quien, en una conversación telefónica, destacó que «la situación actual ha alcanzado una etapa crítica de transición de la guerra a la paz, y se abre una ventana para la paz».

Wang indicó que «China apoya el mantenimiento del impulso del alto el fuego y las negociaciones, lo cual redunda en el interés fundamental del pueblo iraní y es también la expectativa común de los países de la región y la comunidad internacional», según un comunicado publicado por la Cancillería china.

«China está dispuesta a seguir promoviendo la distensión y la mejora de las relaciones entre los países de la región», agregó el ministro chino, quien señaló también que su país podría «desempeñar un papel constructivo para lograr, en última instancia, una paz y estabilidad duraderas en Oriente Medio».