La mayor promotora de conciertos del mundo abusó de su posición de mercado y actuó de forma ilegal al vender las entradas a precios excesivamente elevados
Live Nation Entertainment, la mayor promotora de conciertos del mundo y propietaria de la plataforma de venta de entradas Ticketmaster, abusó de su posición de mercado y actuó de forma ilegal como un monopolio de la industria de los espectáculos en vivo. Gracias a ello pudo enriquecerse y vender las entradas a precios excesivamente elevados a los aficionados y fijar condiciones ventajosas para sus recintos, según ha dictaminado este miércoles un jurado federal de Nueva York.
Un total de 33 Estados y la capital, Washington D. C., demandaron al gigante de la venta de entradas y organización de conciertos y otros espectáculos en directo en un caso antimonopolio. La decisión del jurado se produce dos semanas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos alcanzara un acuerdo extrajudicial con la compañía.
El nuevo acuerdo extrajudicial entre Live Nation y Ticketmaster persigue que las empresas no tengan que ser divididas, como reclamaba inicial el Departamento de Justicia, que inició el caso en la época del presidente demócrata Joe Biden. Las dos compañías, que integran el mismo grupo, han acordado que Live Nation flexibilice las exigencias de las condiciones con los recintos donde se celebran los conciertos, para permitir que concurran varios proveedores de venta de entradas, en lugar de exigir exclusividad para Ticketmaster. El grupo también permitirá a los artistas que recurran a otros promotores cuando organicen sus giras por Estados Unidos. Pero este acuerdo no ha influido en el jurado.











