La medida permitirá operar, pagar y mover el dinero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este martes un valioso salvavidas a Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. La firma de Bradley T. Smith, director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), de dos licencias que flexibilizan de manera significativa las sanciones impuestas al sistema financiero venezolano supone un espaldarazo al gobierno de Caracas para tratar de impulsar la maltrecha economía del país.
La enorme expectativa que se ha creado tras la intervención estadounidense y sus todavía escasos resultados en las finanzas domésticas del venezolano de a pie —pero también de las empresas— amenaza tanto los planes del chavismo de mantenerse en el poder como los de Washington de continuar explorando las posibilidades que le ha abierto Venezuela.
El gobierno de Delcy Rodríguez reivindica que se levanten todas las sanciones y no solo estas, pero este gesto le da un respiro ante la encrucijada en la que vive desde hace 111 días. Tras la intervención del 3 de enero en la que tropas estadounidenses se llevaron a Nicolás Maduro, Rodríguez mantiene una agenda vertiginosa de cambios, apertura a capitales extranjeros, mayores libertades y reformas legislativas. Todo para reactivar la economía venezolana y ganar credibilidad internacional. También para mantenerse al mando del país con las mayores reservas petroleras conocidas del mundo.






