El interrogatorio como testigo a Ignacio Cosidó, director general de la Policía durante el espionaje a Bárcenas, se retrasa al miércoles

El inspector jefe Gonzalo Fraga ha vuelto este martes a comparecer ante el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia el caso Kitchen. Tras declarar el lunes cerca de siete horas (las dos primeras de ellas, de pie), el agente de Asuntos Internos ha optado este ma...

rtes por sentarse directamente a la vista de que su interrogatorio iba para largo. Y no se equivocaba. El principal investigador de la operación de espionaje a Luis Bárcenas, que ya implicó en la trama a las cúpulas del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional del Gobierno de Mariano Rajoy, ha ofrecido esta jornada otras cinco horas de profusos detalles sobre el despliegue irregular urdido contra el extesorero popular en 2013. Unas maniobras que incluían, según ha incidido Gonzalo Fraga, buscar “grabaciones comprometedoras” del propio presidente del Ejecutivo y del PP para que no salieran a la luz.

El inspector jefe ha explicado que el comisario José Manuel Villarejo, que se encargó de captar como confidente al chófer de Bárcenas, le fijó una meta principal. “Villarejo le marca como objetivo a Sergio Ríos encontrar esas grabaciones comprometedoras”, ha dicho el funcionario, en referencia a unos audios que la trama creía que el extesorero ocultaba y que contenían supuestas conversaciones del contable del PP con Rajoy y Javier Arenas, ex secretario general de los populares. Fraga ha sido aún más explícito y ha citado de memoria una charla que Villarejo tuvo con el conductor y que grabó en secreto, donde el policía insta a Ríos a localizar ese material con estas palabras: “Ese tipo de conversaciones en ese pendrive... Es algo que de alguna manera hay que darle al tarro para encontrarlo, macho”.