Virginia Martínez, diputada de la formación de extrema derecha, se une al grupo mixto con el ultra José Ángel Antelo. Con estas dos salidas, los populares no tendrían que pactar con Vox para la mayoría parlamentaria

La crisis interna que se desencadenó a finales del pasado mes de febrero en Vox en la Región de Murcia con la expulsión de su hasta entonces presidente provincial, José Ángel Antelo, ha dado este martes un paso más: la diputada regional Virginia Martínez, cercana al dirigente destituido, ha solicitado su salida del grupo parlamentario de Vox en la Asamblea Regional para pasar al grupo Mixto. Su movimiento no solo agrava la ruptura entre los de Santiago Abascal, sino que cambia también la aritmética parlamentaria: al PP de Fernando López Miras le faltan dos escaños para tener mayoría absoluta, por lo que podría ahora optar por pactar con los dos exdirigentes ultras, saltándose así la necesidad de llegar a acuerdos con la dirección nacional de Vox.

Virginia Martínez, ingeniera informática de profesión, ha registrado su solicitud para cambiarse al grupo Mixto, donde compartirá escaño con Antelo, además de con los dos diputados de Podemos-IU, acompañada de una larga carta en la que no disimula su “profunda decepción con el rumbo que ha tomado Vox bajo la actual dirección del partido”. La diputada, que desde su escaño ha venido defendiendo numerosas mociones e iniciativas relacionadas con la inmigración, fue la única que no votó a favor de la destitución de Antelo como portavoz del grupo parlamentario de Vox, sino que se abstuvo.