El instructor deja fuera el delito de intrusismo profesional por el que estaba investigada hasta ahora
El juez Juan Carlos Peinado ha acordado dar un paso más y colocar al borde del banquillo a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, pero dejando fuera uno de los cinco delitos que le atribuye: el delito de intrusismo profesional. “Al no haber más que un indicio endeble, (el informe de una asociación de carácter cuasiprivada), no habiendo indicios plurales, y sólidos, y existiendo contraindicios que avalan la posibilidad de la firma del pliego, por la investigada, deben sobreseerse las actuaciones respecto de ese delito de intrusismo”, dice la resolución. El instructor ha adoptado esta decisión después de la vista celebrada el pasado 1 de abril. El documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, da cinco días a las partes para que se pronuncien sobre “lo que consideren oportuno respecto a la apertura de juicio oral”. Gómez se encuentra este lunes de viaje oficial junto a su marido, el presidente del Gobierno, a China.
El titular del juzgado de instrucción número 41 de Madrid también ha acordado el procesamiento de la asesora de Gómez en Moncloa, Cristina Álvarez, y del empresario Juan Carlos Barrabés. El juez da este paso después de dos años de investigación. La causa estalló en abril de 2024 a raíz de una denuncia presentada por Manos Limpias, pero desde entonces se fue ampliando con querellas impulsadas por Hazte Oír y Vox. Por un lado, Peinado investigaba la actividad profesional de Gómez con empresarios y la UCM. Y, por otro, intentaba determinar si se llegó a producir un desvío de dinero público al contratar a Álvarez como asesora de la mujer de Pedro Sánchez para que colaborase con su actividad institucional y con su “actividad privada”.






