Los testigos comienzan a desfilar esta semana por el juicio sobre el espionaje a Bárcenas. El primer citado es el agente que lideró las pesquisas sobre la trama urdida dentro del propio cuerpo policial

El caso Kitchen es como una auténtica matrioshka rusa. Cada capa esconde otra. Un complejo juego de niveles al que se tendrán que enfrentar desde esta semana,

ideo-en-directo-segunda-jornada-del-juicio-del-caso-kitchen.html" data-link-track-dtm="">una vez dejada atrás la fase de cuestiones previas, los magistrados de la Audiencia Nacional que lo enjuician. El tribunal prevé escuchar este lunes el testimonio del inspector jefe de la Policía Nacional identificado con el número 111.470, que encabezó la investigación sobre la operación de espionaje urdida en 2013 en el seno del propio cuerpo policial para lograr, según el sumario, arrebatar al extesorero popular Luis Bárcenas el material comprometedor que aún pudiera guardar sobre altos cargos del PP, y, de esta forma, boicotear las pesquisas que otro agente lideraba contra el partido (el llamado caso Gürtel). Toda una paradoja: es la Policía investigando a la Policía por haber saboteado a la propia Policía.

La declaración del inspector 111.470 servirá al tribunal para entrar de lleno en Kitchen. Él es el primer testigo citado al juicio, según el calendario de la vista oral, que afronta su segunda semana de sesiones. Y su papel resulta fundamental. En octubre de 2018, este agente de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) fue quien firmó y envió a la Audiencia Nacional el primer informe que dio lugar a abrir la causa sobre la trama. Era un análisis de 89 páginas, donde señalaba que habían encontrado numerosos indicios de que el comisario José Manuel Villarejo había participado en una operación “sin cobertura legal ni judicial” bautizada como Kitchen o Cocina, “encargada desde órganos superiores y directivos de la Administración General del Estado”.