Un jurado popular decidirá si el comportamiento al volante de dos acusados fue un homicidio doloso y tienen que pagar 15 años de prisión. Se picaron y uno de ellos embistió a un médico que volvía de combatir la covid
El día que Juan L. murió no le tocaba trabajar, pero faltaban manos en la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, para contener la quinta ola del coronavirus que asolaba España. Las de Juan estaban siempre disponibles. Era 25 de julio de 2021, pleno verano. Era médico internista experto en urgencias. Se marchó de casa sobre las nueve y a eso de las once y diez llamó a su mujer, también facultativa en el mismo centro, para anunciarle que regresaba a casa. Pero a las once y 29 minutos, un Fiat Punto lo embistió en un túnel de la M- 30. Fue un golpe mortal.
La sillita de bebé de su hijo de 11 meses quedó incrustada en su asiento. No acabó en la Jiménez Díaz, donde le esperaban, sino en el hospital 12 de Octubre, donde murió. Una semana antes se había enterado de que su mujer volvía a estar embarazada.
El accidente fue consecuencia de una conducción temeraria por la M-30, la autopista de circunvalación de Madrid, entre dos conductores, Rafa M., al volante de un Fiat, y Francisco M., con un BMW. El incidente lo provocó un adelantamiento. Este mes se les juzga a ambos en la Audiencia Provincial de Madrid por lo que la Fiscalía califica como conducción temeraria y homicidio doloso. Pide 15 años de prisión para ellos.






