Tres superpetroleros cruzan el estrecho de Ormuz y Washington asegura que dos barcos militares se han adentrado en el corredor para desminarlo
Estados Unidos e Irán han hecho historia este sábado al abrir en Islamabad (Pakistán) negociaciones directas —las primeras desde 2015 y las de más alto nivel desde la Revolución Islámica de 1979— para tratar de llegar a un acuerdo de paz. Mientras, en el golfo Pérsico —sea como muestra de buena voluntad, según los unos, o resultado de la presión, según los otros— tres superpetroleros cruzaban el estrecho de Ormuz, el primer tránsito significativo de crudo por ese paso que Teherán mantenía bloqueado y cuya apertura es clave en estas conversaciones.
Poco más está claro de lo ocurrido a lo largo de la larga jornada de contactos en el hotel Serena, en la Zona Roja de la capital paquistaní: cada detalle que divulgaba una parte lo ha ido negando la otra, en un indicio de la distancia en las posiciones y la profunda desconfianza con la que ha comenzado el diálogo. El mero hecho, sin embargo, de que la reunión se haya celebrado (estuvo cerca de anularse en los días previos), de que hubiese contactos directos y se prolongasen durante horas representaba un avance alentador tras seis semanas de guerra. Según los periodistas iraníes acreditados, las conversaciones prosiguen en la noche de este sábado.















