El presidente y consejero delegado de Air Canada pasará a retiro tras protagonizar una nueva polémica relacionada con una de las lenguas oficiales del país

Los canadienses se toman muy en serio la cooficialidad de las lenguas. Sirva de muestra lo que acaba de ocurrir en Air Canada, que anunció el 30 de marzo que Michael Rousseau (1958, Cornwall, Ontario), su presidente y consejero delegado, se jubilará en los próximos meses. Además de agradecer el trabajo efectuado por Rousseau, que cobra unos ocho millones de euros por sus responsabilidades, la compañía informó que busca desde enero a “candidatos que tengan las competencias y la experiencia n...

ecesarias” para dirigir la mayor aerolínea canadiense. Es común que los altos ejecutivos pasen a retiro y las empresas desplieguen esfuerzos con antelación para encontrarles el mejor remplazo. Sin embargo, los que creen en la versión dada por Air Canada se cuentan con los dedos de las manos. La opinión reinante es que a Michael Rousseau le han mostrado la puerta de salida por el coro de protestas a raíz de su problemática relación con el francés.

La noche del 22 de marzo, un avión de Jazz, la filial regional de Air Canada, chocó con un camión de bomberos al aterrizar en el aeropuerto neoyorquino de LaGuardia. Los dos pilotos de la aeronave procedente de Montreal perecieron en el percance y más de 40 pasajeros resultaron heridos. La mañana siguiente, Michael Rousseau difundió un vídeo en el que expresaba su pesar por todos los afectados y su disposición para trabajar con las autoridades en el marco de las investigaciones. En esta grabación de tres minutos y 40 segundos de duración, Rousseau pronunció únicamente dos palabras en francés: “Bonjour” al principio y “merci” al final.