Es uno de los mejores actores de su generación y está en su mejor momento tras repetir con Almodóvar para hacer de su ‘alter ego’ en ‘Amarga Navidad’
Leonardo Sbaraglia (Buenos Aires, 55 años) es un hombre sensible, encantador, educado... y tremendamente emotivo. Tanto que, durante la hora que dura nuestra entrevista, se le saltan las lágrimas dos veces. La primera, hablando del papel que nos ha traído a esta charla: Raúl ...
Rosetti, un director de cine en plena crisis creativa, el papel fundamental de Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar, y el alter ego del director.
Por mucho que los implicados se empeñen en decir que no se trata de una encarnación del manchego, cuando Rosetti habla se escucha a Almodóvar. Y hasta cuando calla: en una de las escenas, Sbaraglia escribe como un loco en una terraza del parque del Retiro mientras anochece, y el camarero le dice que va a cerrar. Esa sensación crepuscular parece explicar, en parte, cómo se siente el veterano director.
“Para preparar este personaje creo que miré no solo toda la filmografía de Pedro, sino todos los reportajes que se han hecho sobre él. Hasta terminé haciéndole un dibujo muy bonito tratando de entender su alma. Porque yo sabía que no tenía que interpretarlo a él, pero sí entrar en su alma. Él me dijo: ‘No quiero un retrato amable’, y entonces, bueno, yo entendía que...”, el actor calla unos segundos y es entonces cuando se le quiebra la voz. “Bueno, estoy muy agradecido... Es un papel... Yo estoy muy agradecido con la vida, con las oportunidades que...”, continúa entrecortado, intentando encontrar las palabras para decir lo que siente. “Mira, me emociono, porque de verdad... Imagínate, para mí, viniendo de Argentina, siendo un actor argentino, que te llame Pedro Almodóvar dos veces, pues solo lo puedo agradecer y agradecer y agradecer”, concluye con los ojos húmedos.






