El diseño confederal de la coalición salida de Sumar causa inquietud en sectores de la histórica formación, la que menos rechazo suscita en el electorado de izquierdas
A punto de cumplir 40 años, la situación de IU presenta un punto contradictorio. Por una parte, es la fuerza de la izquierda alternativa —como indica una reciente encuesta de 40dB.— que menos rechazo genera entre los votantes de todo su espacio político, inmerso en un proceso de
m/espana/2026-03-19/los-partidos-de-la-izquierda-se-revuelven-por-los-plazos-y-las-quinielas-para-relevar-a-yolanda-diaz.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-03-19/los-partidos-de-la-izquierda-se-revuelven-por-los-plazos-y-las-quinielas-para-relevar-a-yolanda-diaz.html" data-link-track-dtm="">reconfiguración. Por otra, su encaje como fuerza estatal en la alianza de diseño confederal de fuerzas de Sumar, el proyecto de confluencia más avanzado, plantea un desafío que no está claro cómo se resolverá y que causa inquietud en la histórica formación en la que se integra el PCE.
El 40º aniversario de IU será el 27 de abril, fecha en torno a la cual habrá un acto y empezará una exposición itinerante, indica un portavoz. La convocatoria de las andaluzas el 17 de mayo ha trastocado la preparación, porque las agendas se complican. Incluida la de su líder, Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía. Así que IU tendrá que adaptarse. No será la primera vez. En realidad, IU —con en torno a 16.500 afiliados, según sus datos— lleva más de una década adaptándose.






