El Gobierno echa mano del ejército y sugiere que la ultraderecha se ha infiltrado en las manifestaciones

Por tercer día consecutivo, camioneros y tractoristas han bloqueado el centro de Dublín, las principales carreteras provinciales de Irlanda y el acceso a los depósitos principales de combustible del país. Protestan por la acelerada subida de los precios del combustible, derivada de la guerra en Oriente Próximo. El Gobierno, q...

ue solo ha accedido a negociar con las asociaciones oficiales de transportistas y agricultores, ha amenazado con echar mano de las Fuerzas de Defensa Irlandesas (el nombre oficial del ejército) para desbloquear las vías.

La protesta ha sido el fruto del activismo en redes sociales de un puñado de profesionales del campo y de la empresas de transportes, que comenzaron por exigir al Gobierno que hiciera algo ante la subida de los combustibles. Aseguraron que estaban al borde la ruina, y activaron el malestar de miles de individuos que decidieron llevar la protesta a la calle, al margen de las consignas que pudieran emitir asociaciones como la Asociación Irlandesa de Transportistas de Carretera o de las diversas organizaciones agrícolas.

James Geoghegan, un subcontratista agrícola que agitó desde un principio la situación a través de sus cuentas de TikTok y de Facebook, ha contado al diario Irish Times cómo pasó de pagar 86 céntimos de euro por litro del diésel verde ―el combustible con impuesto más bajo, destinado al uso agrícola―, a los 1,48 euros que paga actualmente. Mientras el Gobierno, calcula, ha podido doblar el IVA que recauda por litro, de unos 10 a unos 20 céntimos, la única reducción de ayuda que han ofrecido es de apenas tres céntimos por litro. Geoghegan estima que sus gastos aumentarán en todo el año cerca de 70.000 euros.