La presidenta está en contra de hacerlo “sin control” y a personas “con antecedentes penales”
Isabel Díaz Ayuso lleva meses criticando la regularización masiva de inmigrantes aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez que beneficia a más de medio millón de personas. Ahora, ha dado un paso más y su equipo ha anunciado que la recurrirá por afectar, supuestamente, a la prestación de servicios públicos en Madrid. La presidenta lo ha llevado a un punto dramático: “No queremos que nadie muera en la puerta de un hospital”.
La predicción de Ayuso no tiene un informe que sustente ese catastrofismo. En el pasado, José María Aznar, el primer presidente del PP, regularizó a 500.000 inmigrantes en varios procesos. El socialista José Luis Rodríguez Zapatero subió ese número en 70.000. No se produjo entonces ningún colapso. Ella cree que esta vez el real decreto anunciado por el Gobierno central creará muchos problemas al no venir articulado con mecanismos de financiación y provisión de medios. “Además de afectar a la seguridad nacional y contravenir la normativa de la Unión Europea”, dicen desde Sol.
“Estoy en contra de regularizar sin control y encima a personas con antecedentes penales. Estoy en contra del turismo sanitario y estoy en contra de la intención del Gobierno de Sánchez de reventarnos los servicios públicos“, ha insistido Ayuso en su intervención de este jueves en la Asamblea de Madrid.







