Su prioridad es ampliar capital en España por entre 150 y 200 millones de euros, aunque la matriz se guarsa la posibilidad de colocar acciones para reducir deuda
La inestabilidad de los mercados provocada por el conflicto en Oriente Próximo supone un desafío para los potenciales debutantes en la Bolsa española. Pero los planes se mantienen. Aunque la fecha no es definitiva, la filial española de la operadora rumana Digi plantea su estreno a finales de mes si la situación no se deteriora, según varias fuentes financieras. La decisión final dependerá de cómo esté el mercado, que sufre una volatilidad extrema ante la guerra en Irán.
De momento, ya están todos los asesores contratados para la operación. Rothschild es el asesor de cabecera de Digi en su potencial estreno en el mercado español, mientras que el Santander, Barclays y UBS son los coordinadores globales, que serán escoltados por BNP Paribas y Citi en un segundo nivel, y en un tercero, por el BBVA, por CaixaBank y por ING. Linklaters y Uría Menéndez, por su parte, están ocupándose de los asuntos legales. La valoración preliminar se mantiene en unos 2.000 millones, al margen de la deuda, con la prioridad de captar entre 150 y 200 millones de euros a través de una ampliación de capital y la posibilidad de realizar una venta de acciones ya existentes por parte de la matriz para reducir deuda.






