EL PAÍS entra en el centro de gestión de sanciones de la DGT, que tramita más de 6,5 millones de denuncias al año procedentes de los radares fijos y móviles, las cámaras de control de carril y las de cinturón de seguridad

Una nave industrial en un municipio cercano a la ciudad de León se ha convertido en el corazón de las sanciones de tráfico a nivel estatal. Más de 400 personas trabajan de lunes a domingo para comprobar que el millar de cámaras que denuncian las infracciones de la circulación funcionan al milímetro y para tramitar los más de 6,5 millones de imágenes que reciben al año. El Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas, conocido como centro Estrada, comenzó a funcionar en marzo de 2008 y en él se han tramitado en este tiempo más de 43 millones de multas. Las de los radares fijos son, con diferencia, las más abundantes (31 millones), seguidos de los móviles (8,8)....

La Dirección General de Tráfico (DGT) prefiere que no se conozca la ubicación exacta del centro, por motivos de seguridad. De hecho, ningún medio de comunicación ha entrado desde hace años. EL PAÍS ha accedido justo antes del inicio de la Semana Santa. En el interior, parece que el tiempo se para frente a la actividad frenética de un polígono industrial con idas y venidas de camiones y furgonetas. El centro funciona en horario de mañana y tarde, salvo los domingos, que lo solo lo hace en jornada matinal. A los 16 funcionarios de la DGT se unen los más de 400 trabajadores de la unión temporal de empresas (UTE) que, a través de un contrato de servicios, se encargan de tramitar las denuncias, de atender el teléfono de información de Tráfico y de digitalizar la documentación de las jefaturas provinciales.