El punto álgido del viaje se aproxima con la llegada a la esfera de influencia del satélite

Este domingo, los cuatro astronautas de la misión Artemis 2, que se dirigen a la Luna por primera vez en más de medio siglo, van a levantarse más tarde que muchos terrícolas. El centro de control de la agencia espacial estadounidense NASA tiene previsto despertarles a las 11:50 de la mañana, casi las seis de la tarde en España. Los días en el espacio llevan un ritmo muy diferente al terrestre, y una de las prioridades de la agencia es que sus astronautas descansen lo máximo posible para lo que se les viene encima. El lunes llega el clímax de la misión, con la llegada a la Luna y el comienzo del sobrevuelo de su cara oculta. La primera vez que sucedió algo así fue en los tiempos del Apolo 8, ...

hace ahora 58 años. Es posible que los cuatro de la Artemis 2 puedan observar partes del satélite que nunca nadie ha contemplado antes.

Las últimas horas han sido bastante tranquilas dentro de la nave Orion, que cruza el espacio a más de 4.000 kilómetros por hora en completo silencio. Las imágenes en directo mostraban al piloto Daniel Glover flotando en ingravidez mientras sorbía la pajita de un paquete plateado de alimento. Mientras, la especialista de la misión Christina Koch hablaba con el centro de control de la misión en Houston, Texas. El asunto: dónde meter unas bolsas de basura llenas de productos ya usados. Es algo que podría parecerse a la rutina, si no hablásemos de un viaje histórico de 10 días en los que estos dos astronautas, junto al comandante Reid Wiseman y el especialista Jeremy Hansen, van a hacer un viaje de ida y vuelta al satélite sin aterrizar. Será el primer paso de un programa que prevé aterrizar en el satélite en 2028, y fundar colonias permanentes dentro de apenas siete años.