El comediante e ‘influencer’ peruano está inmerso en una gira española con un espectáculo caústico e irreverente
Oscar Tito (Lima, 1993) es humorista, influencer y muy divertido: “En junio cumplo 33 años, la edad de Cristo. Así que, si muero, moriré como leyenda y crucificado”. Tito es un reconocido comediante queer peruano ―una excepción en un mundillo muy heteronormativo―, que se abre paso a través de bromas ácidas, rápidas, insolentes y chisposas. “Piensa que soy un gay en el closet hasta los 29 años y cristiano. Los cristianos somos muy criticones porque para nosotros todos van a ir al infierno. Entonces, te puedo decir: ‘Oye, oye, ese pelito creo que no está acorde con lo que dice la Iglesia; esa ropita creo que es poco corta, no se te ve el bulto’. Además, mi familia también es muy ...
rajona, muy imprudente al hablar. Ahí construyo un alter ego que tiene la capacidad de decir lo que quiera y que la gente no se ofenda por ello, sino que se ría”.
Con su estilo personal, no solo tiene mucho éxito, sino que trasciende el Perú, e incluso el continente americano: ahora mismo está inmerso en una pequeña gira por España, la segunda en menos de un año, que, con su espectáculo Un flipante show con Oscar Tito, lo ha llevado a Mallorca, Barcelona, Sevilla, Madrid (donde actúa este fin de semana, en el Black Jack Club) o Bilbao (9 de abril en el Teatro Campos Elíseos). “Mi comedia es atemporal y universal. Mi humor es bien de drag queen”, describe.






