La propuesta enviada al Congreso incluye también la desaparición de programas para la lucha contra el cambio climático, de vivienda y educación

La Casa Blanca pedirá al Congreso un presupuesto de unos 1,5 billones de dólares (unos 1,3 billones de euros) para gasto de defensa para el próximo año fiscal, que comienza en octubre. La cifra representa una escalada de cerca del 40% con respecto al gasto actual y dispararía la inversión militar a su mayor nivel en la historia moderna, en momentos en los que Estados Unidos libra, junto a Israel, una guerra contra Irán.

La partida está incluida en la propuesta de presupuestos generales que la Administración Trump ha enviado este viernes al Congreso de Estados Unidos, y que incluye recortes del 10% en las asignaciones para otros departamentos del Gobierno, así como la desaparición de programas para la lucha contra el cambio climático, para la vivienda y para la educación, servicios que pasarían a manos de los Gobiernos estatales. El mes pasado el Pentágono confirmó que iba a pedir una partida suplementaria de unos 200.000 millones de dólares para la guerra contra Irán durante el actual año fiscal.

En comentarios durante un almuerzo privado para celebrar la Pascua, que aparentemente se divulgaron por error, el presidente estadounidense afirmó que debía darse prioridad al gasto en defensa por encima de las necesidades de las familias estadounidenses. “Estamos combatiendo en guerras. No es posible encargarnos de las guarderías, de los programas de sanidad pública, de todas esas cosas individuales”, afirmó. “Eso se puede hacer a nivel estatal”. Según él, el foco debe ser la “protección militar”.