Madrid (EFE).- El Gobierno y la mayoría de partidos han condenado los cánticos islamófobos y xenófobos proferidos en el amistoso entre España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, unos hechos que investigan los Mossos d’Esquadra y que el Ejecutivo ha puesto en manos de la Fiscalía.Los incidentes han suscitado también la repulsa de la comunidad islámica y del mundo del fútbol, entre ellos del jugador español y musulmán Lamine Yamal.En varios momentos del partido disputado anoche, una parte de la grada coreó el cántico «musulmán el que no bote», después de que ya al inicio también hubiese pitidos al himno egipcio.

Debido a ello, durante el descanso del partido se emitió un mensaje en el videomarcador del estadio para recordar que «la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas».El conseller de Deportes de la Generalitat de Cataluña, Berni Álvarez, ha expresado este miércoles su «profunda indignación» por estos cánticos racistas y ha lamentado la tardanza en la activación de los protocolos. Ante este episodio, numerosos actores del mundo del fútbol y de la política española han expresado también su rechazo a lo ocurrido.