Solo el 65% del capital respaldó las compensaciones millonarias abonadas a la anterior cúpula de la operadora

Telefónica celebró el pasado 26 de marzo su Junta General de Accionistas de 2026 en una sesión marcada por un significativo voto de castigo de los inversores institucionales a la política de retribuciones de la compañía. El informe anual de remuneraciones, que incluía las indemnizaciones por un total de 78,4 millones de euros abonadas a José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá, obtuvo el respaldo de solo el 65,29% del capital presente o representado, el nivel de apoyo más bajo de toda la jornada.

Según los datos oficiales de escrutinio, este punto del orden del día enfrentó un rechazo del 18,74% de los votos y una abstención del 15,97%, evidenciando la fractura entre el consejo de administración y grandes fondos internacionales como Norges Bank o Calpers ante las condiciones de salida de la anterior cúpula directiva. Esta cifra supone que más de un tercio del accionariado que participó en la junta evitó dar su respaldo explícito a la política retributiva del ejercicio anterior, un resultado que, aunque no tiene carácter vinculante porque es meramente consultivo, envía una señal de advertencia reputacional al órgano de gobierno de la compañía.