La donación pretende aliviar las dificultades de Kiev para dotarse defensa frente a los ataques de Putin
El Gobierno español cree que la guerra de Irán, emprendida por Estados Unidos e Israel sin informar ni consultar a sus aliados europeos, no es la guerra de Europa. Pero está convencido de que Europa se juega su futuro en la guerra de Ucrania, donde la invasión rusa ha puesto en jaque la soberanía e integridad territorial de un Estado vulnerando la legalidad internacional. El conflicto ha entrado ya en su quinto año en condiciones cada vez más desfavorables para Kiev: la Administración Trump ha cortado su ayuda y
//elpais.com/espana/2025-11-18/espana-financiara-con-100-millones-de-euros-la-compra-de-armamento-estadounidense-para-ucrania.html" data-link-track-dtm="">exige que los europeos paguen el suministro de armas americanas, mientras que Rusia ve crecer sus ingresos gracias al alza del precio del crudo y al levantamiento de las sanciones al petróleo ruso decidido unilateralmente por Washington para compensar el cierre del estrecho de Ormuz.
A ello se suma la dificultad de Ucrania para acceder a sistemas con los que defenderse de los ataques rusos contra sus infraestructuras críticas y su red energética, ante la feroz competencia que supone la alta demanda de las ricas monarquías del golfo, que necesitan neutralizar los ataques de misiles y drones iraníes contra su territorio. Así lo expuso el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, durante su reciente visita a Madrid, el pasado día 18.






