La médica acaba de publicar ‘Será por las hormonas’, un libro donde disecciona los sesgos de género en medicina y cómo la mirada androcéntrica de la ciencia ha construido la percepción sobre la salud femenina

Cuenta la psiquiatra Gemma Parramon (Campdevànol, Girona, 54 años) que un día, cuando apenas era una residente de primer año y estaba empezando su andadura en la medicina, un ginecólogo le dijo: “Mira, yo en cuanto las pacientes entran por la puerta de la consulta, ya sé si son histéricas o no”. Esa escena, sintomática de una medicina históricamente androcéntrica y abducida por los roles de género, se le quedó grabada. Tanto, que vuelve a ella, 25 años después, para ilustrar cómo los sesgos machistas y

elpais.com/salud-y-bienestar/2024-02-13/anna-freixas-psicologa-hay-un-panico-cultural-a-la-menopausia-que-se-transmite-a-las-mujeres.html" data-link-track-dtm=""> la mirada patriarcal de la ciencia han construido, hormonas mediante, la percepción social sobre la salud femenina.

La médica, que pasa consulta en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y es vocal de la Sociedad Catalana de Medicina con Perspectiva de Género, atiende a EL PAÍS en una sala del centro sanitario apenas una semana después de que llegase a las librerías Será por las hormonas (Vergara), un libro en el que disecciona cómo la cultura, los roles sociales y las estructuras de poder han (mal)interpretado y patologizado, cuando no invisibilizado, el cuerpo de la mujer.