Madrid (EFE).- La Semana Santa estará marcada desde este lunes por la estabilidad y la subida de las temperaturas máximas en prácticamente toda la Península, salvo en el extremo norte donde se esperan precipitaciones débiles y persistentes hasta el jueves y nevadas en cotas altas de montaña, además de viento en el nordeste y Baleares.
Según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que elabora una previsión especial con motivo de la Semana Santa, predominará la estabilidad en casi todo el país desde este lunes, tras un Domingo de Ramos marcado por un temporal de viento y bajada de temperaturas.
No obstante, desde mañana un flujo de componente norte dejará precipitaciones débiles y persistentes en el extremo norte, y nieve en montañas a partir de los 600-800 metros, pero irá subiendo hasta los 1.300-1.500 metros durante los próximos días.
Además, un sistema de bajas presiones en el Mediterráneo con incertidumbre en su posición también dejará el Miércoles y Jueves Santo en Baleares precipitaciones y chubascos, que tampoco se descartan en el nordeste peninsular.
El trono de María Santísima de Lágrimas y Favores durante la procesión del Domingo de Ramos en Málaga. EFE/Jorge Zapata






