El mediocentro recupera su poder en la Roja, que última las pruebas antes de la gran cita de este verano, mientras su futuro en el Manchester City continúa en el aire
Ante Serbia, Luis de la Fuente dejó ver sus cartas. Al menos, la mayoría de sus ideas. En las últimas pruebas antes del pistoletazo inicial del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, el técnico de la Roja ensayó un once que apunta a saltar al campo ante Cabo Verde el próximo 15 de junio en Atlanta.
El preparador amplía la lista de porteros con la incorporación de Joan García, pero mantiene su apuesta por Unai Simón —“No es tan fácil cambiar de portero, es un puesto muy especial”—, mientras Cubarsí apunta a acompañar a Laporte en el centro de la zaga. Cucurella es intocable, como también lo es el goleador de moda en la Roja: Mikel Oyarzabal suma 11 dianas y cinco asistencias en los últimos 10 partidos con la selección. El gran momento de Pedri y Fermín los coloca en el once, aunque persisten las dudas en el lateral derecho —ante Serbia jugó Llorente— y en el estado de forma de Nico Williams, reemplazado por ahora por Baena. A Lamine Yamal nadie lo toca. Un estatus que comparte con Rodri.
“Rodri es el mejor jugador del mundo en su posición, con el permiso de Zubimendi. Está al nivel que le llevó a ser el mejor del mundo. Es la brújula del equipo, marca los tiempos. Sabe cuándo acelerar o pausar, hace bien las coberturas y equilibra a todo el equipo. Además, tiene una enorme ascendencia en el grupo: lo que dice lo sigue todo el mundo. Son reflexiones muy maduras y tienen mucho peso”, comentó el seleccionador tras la goleada en La Cerámica.






