El vicepresidente prioriza la dimensión social de la economía y el ministro de Hacienda tirará de experiencia negociadora para aprobar la nueva financiación autonómica
Caras nuevas y dirigentes más jóvenes con experiencia de gestión, pero continuismo en las políticas y los equipos del área económica del Gobierno para consumar la recta final de la legislatura. La nueva remodelación del gabinete forzada por la convocatoria de las elecciones andaluzas y la salida de María Jesús Montero, una pieza fundamental del engranaje ...
del Ejecutivo los últimos ocho años, proyecta un Gobierno más técnico para hacer frente a las secuelas de la guerra de Irán, pero sin romper con el pasado. Al contrario. Montero, que desde este viernes ya aparece en el Boletín Oficial del Estado como exvicepresidenta primera y exministra de Hacienda, sigue siendo número dos del PSOE y se mantiene su impronta en la cúpula del ministerio.
Distintas fuentes del máximo nivel en el Gobierno coinciden en que la directriz para la nueva etapa es la “continuidad” en el departamento que ahora dirige el valenciano Arcadi España, hasta ahora secretario de Estado de Política Territorial, que ha trabajado codo con codo con Montero y los suyos en el diseño del sistema de financiación autonómica pactado con ERC. También Carlos Cuerpo, el nuevo vicepresidente primero, reivindicó en su discurso de toma de posesión el legado de su antecesora en el cargo y de su mentora, Nadia Calviño, que llegó al Gobierno como una tecnócrata y lo dejó con un perfil mucho más político. En La Moncloa, donde se extiende la idea de que Cuerpo seguirá el mismo camino, aseguran que, con los cambios, Sánchez lanza un mensaje “de futuro”. “La economía nunca es cortoplacista, diseña décadas futuras”, sostienen.








