El delantero valenciano sólo ha metido tres tantos en 2026 a pesar de su gran inicio de temporada y persigue recuperar el olfato ante el tramo decisivo del curso y el Mundial
Ferran Torres volvió a sentarse en el banquillo por cuarta vez consecutiva, este domingo en Liga ante el Rayo Vallecano, en favor de Robert Lewandowski. El polaco partió de inicio en el Barcelona y ambos se repartieron el encuentro a partes iguales: 45 minutos para uno, 45 minutos para el otro. Aun así, ninguno logró marcar. Tampoco rematar entre los tres palos. El único tanto del encuentro llegó a balón parado, tras un cór...
ner que remató Ronald Araújo. Ahora, ambos están con sus respectivas selecciones, España y Polonia, antes de retomar la competición frente al Atlético de Madrid el próximo 4 de abril. Hansi Flick ya reclamó la mejor versión de ambos para que el Barcelona aspire a todo de aquí a final de temporada. Un rompecabezas en el césped que también sobrevuela los despachos.
Para Ferran, el duelo ante el Rayo prolongó su sequía: ya suma 12 partidos y 525 minutos sin ver portería. Un contraste con la temporada pasada, cuando se alzó como un revulsivo de impacto con 19 goles y siete asistencias en 45 encuentros. “El gol, más que obsesionar, engancha. Es adictivo. Hay que trabajar para que no afecte negativamente”, reflexionó entonces en EL PAÍS, siempre ambicioso, consciente del peso mental que soporta, pero también físico, con baños de agua fría, rigurosa dieta y un gimnasio en su casa.






