El presidente de EE UU amplía hasta el 6 de abril el plazo que dio a Teherán para aceptar sus condiciones, bajo pena de “desatar el infierno” si no lo hace
El gran contingente de barcos de guerra y aviones que Donald Trump ordenó enviar a Oriente Próximo en las semanas previas a la guerra contra Irán apuntaba a que el presidente de Estados Unidos tenía en mente una ofensiva aérea. Los refuerzos de miles de soldados que ahora se encuentran de camino o acaban de ser movilizados preludian una nueva fase: el despliegue de tropas en suelo iraní. Mientras que el mandatario republicano
da-en-el-golfo.html#?rel=lom" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-03-24/trump-despliega-una-unidad-de-elite-aerotransportada-en-el-golfo.html#?rel=lom" data-link-track-dtm="">presiona a Teherán para que acepte un acuerdo de inmediato, la Casa Blanca promete, en caso contrario, “desatar un infierno”.
En el día antes de que se cumpliera el plazo que Trump dio al régimen de los ayatolás para que acepte sus condiciones, y dos antes de que la guerra entrara en su quinta semana, el mandatario decidió extender esa fecha límite hasta el próximo 6 de abril, “a petición del Gobierno iraní”, anunció en Truth, su red social. “Aplazo la fase de destrucción de las plantas eléctricas diez días, hasta el lunes 6 de abril a las 20.00 hora de Washington (02.00 hora peninsular española del martes). Las conversaciones siguen”, afirmó el presidente, que asegura que las negociaciones “van muy bien”.







