Las amenazas de Trump sobre Groenlandia y la sentencia contra los gravámenes del Tribunal Supremo estadounidense habían paralizado el pacto
El Parlamento Europeo ha sacado del congelador el pacto arancelario que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzaron a finales de julio del año pasado en Escocia. Los eurodiputados han dado luz verde a un pas...
o clave para avanzar hacia la ratificación final de ese acuerdo que acabó —siempre que el republicano no cambie de opinión— con la batalla arancelaria que empezó Washington hace un año. Ahora, la Eurocámara pasa a negociar con el Consejo de la UE, es decir, con los Estados miembros, la ratificación final de esa entente alcanzada en el campo de golf escocés de Turnberry, un paso que se prevé menos accidentado y más rápido que el proceso parlamentario.
La ratificación parlamentaria ha llevado el alivio hasta la Comisión Europea. En principio, respaldaban el acuerdo un grupo de partidos que garantizaba una mayoría sólida. Pero tras lo sucedido con la ratificación de Mercosur, paralizada por las dudas jurídicas de los eurodiputados, y las reiteradas amenazas de Trump, hace apenas unos días que señaló que podría cortar los intercambios con España por no permitir el uso de bases militares en la guerra con Irán, dejaban margen para la sorpresa.







