El ministro de Asuntos Exteriores viaja a Argel en una visita marcada por el suministro de gas, el control de la inmigración irregular y el proceso de diálogo sobre el Sáhara lanzado por EE UU el mes pasado en Madrid
El Gobierno trata de sellar la reconciliación diplomática con Argelia cuatro años después de la ruptura ante el giro dado por el presidente Pedro Sánchez en favor de Marruecos en el contencioso del Sáhara Occidental, y dos años más tarde del deshielo que representó el retorno del embajador argelino a Madrid. El ministro de As...
untos Exteriores, José Manuel Albares, ha tenido que esperar hasta este jueves para volver a ser recibido en Argel tras un fallido intento de aproximación en 2024. Su visita al país magrebí estará marcada por el suministro del gas, el control de la inmigración irregular y el proceso de diálogo sobre el Sáhara lanzado por EE UU el mes pasado en Madrid. “Argelia es un país vecino, un socio estratégico, un amigo de España, con el que compartimos fuertes intereses comunes” empezando por “el futuro y la estabilidad en el Mediterráneo”, precisó el ministro el martes tras la reunión del Consejo de Ministros.
Albares tiene previsto mantener este jueves una reunión de trabajo con su homólogo argelino, Ahmed Attaf, “con el objetivo de hacer un amplio repaso de los principales asuntos de la relación entre los dos países y darle un renovado impulso a la agenda bilateral, así como abordar la coyuntura internacional”, según un comunicado difundido el miércoles por Exteriores. Desde febrero de 2025, ambos ministros se han reunido en cuatro ocasiones.






