Ivana Lisette Ortiz, de 35 años, enfrenta hasta 14 delitos por disparar una docena de veces contra la residencia de la cantante en Los Ángeles cuando ella y su familia estaban dentro

En la tranquila tarde del pasado 8 de marzo, Los Ángeles se sobresaltaba al conocer que la casa de una de sus ilustres vecinas, la cantante Rihanna, había sido tiroteada. Con el recuerdo del domingo del asesinato de Rob y Michelle Reiner un aciago domingo tres meses atrás, muchos temieron lo peor. La artista y su familia se encontraban dentro de la residencia, pero la docena de balas impactó en las paredes, y solo una llegó al interior, sin causar daños. Ahora, dos semanas después, la autora de los hechos ha pasado por los juzgados de Los Ángeles y se ha declarado no culpable de una decena de cargos, entre ellos, el de intento de asesinato.

Este miércoles, Ivana Lisette Ortiz, de 35 años y natural de Orlando, Florida, ha enfrentado su vista ante la corte. Ortiz ya pasó por los juzgados un par de días después del tiroteo, el pasado 11 de marzo, cuando su abogado de oficio presentó una declaración de no culpabilidad, pero decidió retirarla hasta la lectura de cargos. El más grave es el de intento de asesinato, por disparar en numerosas ocasiones con un rifle semiautomático contra una vivienda en Beverly Crest, una de las zonas más exclusivas de la ciudad californiana. Rihanna (de 38 años), su pareja, el cantante y actor A$AP Rocky (de 37), sus tres hijos (de seis meses, dos años y casi cuatro) y su madre, así como dos miembros del equipo de la cantante y dos vecinos, estaban dentro de su casa. Todo ello puede llegar a suponerle la cadena perpetua.