El Gobierno estonio descarta que el artefacto que ha caído sobre una planta eléctrica estuviera dirigido contra la república báltica, pero afirma que es una consecuencia más de la “guerra de agresión” del Kremlin

Un dron procedente de Rusia chocó a las 3.43 de la madrugada de este miércoles contra la chimenea de una central eléctrica en Auvere (Estonia), según ha informado el Servicio de Seguridad Interna (ISS) a la radiotelevisión pública ERR. El incidente no provocó heridos ni daños relevantes, y la Fiscalía cree que no fue un ataque intencionado contra la república báltica. Otros dos drones penetraron en el espacio aéreo de la vecina Letonia, uno procedente de Rusia y el segundo de Bielorrusia, según las autoridades letonas, que apuntan, sin embargo, a que podrían haber sido lanzados por Ucrania como parte del intercambio de fuego entre Kiev y Moscú en la frontera.

“Según la información disponible, el dron no iba dirigido contra Estonia. Se están tomando las primeras medidas y la investigación aclarará las circunstancias más concretas”, ha declarado la fiscal general del Estado de Estonia, Astrid Asi, en un comunicado. El ministro de Asuntos Exteriores, Margus Tsahkna, se ha manifestado en el mismo sentido. La ministra de Justicia, Liisa-Ly Pakosta, confirmó que el Gobierno se iba a reunir en sesión de emergencia este miércoles para tratar un incidente de seguridad.