Las autoridades enviaron un mensaje a los móviles anunciando la alerta y las clases se mantienen suspendidas

Horas de tensión en el norte de Tenerife ante un nuevo impacto de la borrasca Therese. Las intensas lluvias que asolaron el martes a la isla de Gran Canaria se han trasladado hacia el oeste y han golpeado durante la madrugada municipios como Tacoronte o Puerto de la Cruz (norte de Tenerife). A última hora de la noche, el Gobierno de Canarias elevó a alerta roja el aviso por lluvias torrenciales en un escenario que no dudó en calificar de “peligro extraordinario”.

Ante la gravedad de los pronósticos, la presidenta del Cabildo insular, Rosa Dávila, compareció para anunciar la alerta máxima en todo el norte y el envío de una alarma del sistema ES-Alert, así como la suspensión de las clases y el reforzamiento de las medidas de prevención.

Según ha detallado el Gobierno de Canarias, a lo largo de este miércoles las islas estarán muy cerca del centro de la borrasca, lo que implica que las precipitaciones van a ser desorganizadas, con núcleos convectivos que pueden ser localmente importantes, y dispersos por todo el archipiélago.

Se esperan precipitaciones que pueden ser intensas y persistentes en La Palma, pero sobre todo en el norte de la isla de Tenerife, y en el este y sur de Gran Canaria. Aquí, la actividad convectiva está produciendo lluvias intensas y persistentes sobre un terreno que ya está muy saturado de agua, con desbordes de presas en la isla de Gran Canaria, e inundaciones significativas dispersas y especialmente intensas en las islas de Tenerife y Gran Canaria.