El plan, presentado a Teherán a través de mediadores, propone el fin del programa nuclear de Irán

El Gobierno estadounidense mantiene sus señales contradictorias sobre el rumbo de la guerra en Irán. Mientras ha presentado un plan de paz de quince puntos a Teherán a través de mediadores, su Departamento de Defensa va a desplegar cerca de 3.000 soldados de la 82 División Aerotransportada, una de las grandes fuerzas de élite del ejército estadounidense, en Oriente Próximo. Según Donald Trump, Irán está ansioso de llegar a un acuerdo y ha ofrecido un “regalo” relacionado con el estrecho de Ormuz que mantiene bloqueado y el gas y el petróleo iraníes. “Es un premio que vale una cantidad enorme de dinero”, ha subrayado.

El plan de paz contiene exigencias similares a las que planteaba Estados Unidos en las fracasadas negociaciones con Irán en vísperas de la ofensiva que lanzó junto a Israel el 28 de febrero: compromiso de Teherán para no desarrollar armas nucleares y fin del apoyo del régimen a grupos radicales islamistas en Oriente Próximo. A estas reclamaciones se une la de la apertura del estrecho de Ormuz, según han informado altos cargos al periódico Wall Street Jounal. A cambio, Irán recibiría lo que viene siendo una de sus grandes reclamaciones: el fin de las sanciones que lastran su economía. Además, se le permitiría desarrollar un programa nuclear con fines civiles, bajo la supervisión de Estados Unidos.