Félix Plasencia, cercano colaborador de Delcy Rodríguez, llega con la misión de impulsar el levantamiento de sanciones económicas que todavía pesan sobre el país sudamericano

Después de siete años de relaciones rotas entre Estados Unidos y Venezuela, esta semana viajará a Washington la delegación diplomática venezolana para instalarse en la capital del país. Lo ha anunciado la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, este martes desde el palacio de Miraflores. Félix Plasencia está a la cabeza de la representación. Es uno de sus más cercanos colaboradores y amigos y será la contraparte de Laura Dogu, que está instalada en Caracas hace casi dos meses, en los que ha desarrollado una intensa agenda de reuniones con altos funcionarios estadounidenses y venezolanos.

Plasencia, que había sido nombrado a principios de febrero, va con una misión clara: impulsar el levantamiento total de las sanciones económicas que Estados Unidos mantiene. Este martes, durante un encuentro con inversionistas extranjeros y nacionales, la mandataria ha dicho que “una licencia no brinda la certidumbre necesaria para una inversión a largo tiempo” y refirió la experiencia de la petrolera Chevron, que ha recibido autorizaciones para operar en Venezuela que han sido revocadas en varias oportunidades. “Hay que construir verdaderas relaciones bilaterales sólidas y el ambiente jurídico de ambos países debe brindar seguridad a los inversionistas. Por eso insistimos en que deben cesar las sanciones”, dijo la presidenta.