El periodista, que dirigió ‘The Washington Post’ y al frente del Boston Globe destapó los abusos sexuales de la iglesia en la ciudad, encarna la dignidad del trabajo del editor de periódicos

Los dos grandes hitos de la carrera del periodista estadounidense Martin Marty Baron tienen que ver, cada uno a su manera, con la luz. Está Spotlight (el foco), el equipo de investigación que destapó los abusos sexuales de la archidiócesis de Boston cuando Baron era director del Globe, el gran diario de la ciudad. Y está también el eslogan “La democracia muere en la oscuridad”. Lo colocó hace nueve años —y se imprime aún cada día— bajo la mancheta de The Washington Post, periódico que el galardonado con el

rrer" title="https://elpais.com/comunicacion/2025-11-21/martin-baron-ya-no-doy-por-sentada-la-libertad-de-prensa-en-estados-unidos.html" data-link-track-dtm="">Premio Ortega y Gasset este año dirigió con brillantez entre 2013 y 2021.

Con esos antecedentes, no resulta extraño que a Baron, ganador de 18 premios Pulitzer, se lo tenga hoy, cinco años después de su jubilación, como a un faro (más luz) del periodismo estadounidense, una fortaleza agujereada cuyos guardianes parecen más exhaustos que nunca ante los ataques desde múltiples frentes: de las redes sociales a los influencers, y de la inteligencia artificial al descrédito de sus instituciones o Donald Trump.