La determinación contrasta con lo que lo hicieron las Administraciones de Bachelet, Piñera y Boric. Según la Cancillería, “el texto, tal como estaba, en vez de unir a la región, generaba división”
En la primera sesión ordinaria del Consejo permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) bajo la Administración del presidente José Antonio Kast, de la derecha conservadora, quien asumió el pasado 11 de marzo, Chile se abstuvo este miércoles de pronunciarse frente la declaración del Grupo Núcleo LGBTIQ+, que promueve la protección de sus derechos desde 2016, cuando se creó. La posición marca una diferencia con el respaldo de las Administraciones de la socialista Michelle Bachelet (2014-2018); de Sebastián Piñera, de la derecha moderada (2018-2022), y del izquierdista Gabriel Boric (2022-2026).
En la sesión la representante alterna de Chile ante la OEA, Ana María Saldías, señaló que la delegación del país sudamericano “agradece y valora el trabajo realizado por el Core Group LGBTI+ en la promoción del diálogo y la cooperación en estos temas”, pero que en esta oportunidad el país se no iba a adherir a la declaración. Pero también dijo que “Chile reafirma su compromiso con la promoción, protección y plena realización de los derechos humanos de todas las personas, sin discriminación alguna” y que “este compromiso se expresa en que la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas LGBTI+ constituye una prioridad sostenida de su política exterior y una política de Estado mantenida a lo largo de diversas administraciones”.







