La red desarticulada utilizaba las mismas rutas habitualmente usadas para el tráfico de hachís
La Policía Nacional ha asestado en Huelva el mayor golpe contra el tráfico de cocaína registrado hasta la fecha en la provincia, con la intervención de cerca de 5.000 kilos de esta droga en una finca rural situada en el paraje de Las Calvillas, entre Gibraleón y San Bartolomé de la Torre. El operativo se desarrolló el pasado sábado 14 de marzo, con registros tanto en este punto como en un segundo emplazamiento en la provincia de Sevilla. Ocho personas fueron detenidas y puestas a disposición judicial, que ordenó su ingreso en prisión provisional....
Según ha podido confirmar EL PAÍS la finca funcionaba como guardería de la organización: un lugar de almacenamiento temporal donde la droga permanecía solo uno o dos días antes de ser trasladada a su destino final. La cocaína había llegado recientemente y había entrado en España por las mismas rutas empleadas habitualmente para el tráfico de hachís, utilizando narcolanchas procedentes de Marruecos. El plan de la red era dejarla “enfriar” unos días antes de su transporte definitivo.
El operativo policial, que llevaba tiempo siguiendo los pasos del grupo, aprovechó ese periodo para intervenir. La acción se activó al detectar la salida de una furgoneta de la finca. En el interior del vehículo se hallaron 1.300 kilos de cocaína. Cuando los agentes accedieron al interior del recinto localizaron a cinco personas armadas, todas extranjeras, provistas de fusiles, y encontraron el resto del alijo, 3.700 kilos más. Otros dos detenidos eran vecinos de la provincia de Huelva. Todos intentaron huir, sin éxito.






