Creadores como Carla Simón, Zaida Carmona, Gerard Oms o Liliana Torres indagan en las claves de un género cinematográfico que nació en la literatura y que el director estira en ‘Amarga Navidad’
“Es una película que claramente me refleja. Hay mucha ficción, pero ningún invento. Estoy absolutamente presente y totalmente ficcionado. En realidad, si hiciera una película hablando de mí, sería muy aburrida. La ficción es necesaria siempre”. Así respondía Pedro Almodóvar a una pregunta de Álex Vicente en El País Semanal a cuenta del estreno, hoy...
en salas comerciales, de Amarga Navidad, la película en la que el cineasta desvela más su intimidad y, por tanto, más cerca está de la autoficción, un género que, nacido en la literatura, ha logrado gran éxito en el cine y las series.
En pantalla, el trasunto del cineasta, Raúl Rossetti (encarnado por Leonardo Sbaraglia), encuentra oposición frontal por parte de una persona cercana a que use acontecimientos dramáticos reales para construir un guion. Y de esa manera, Almodóvar abre él mismo el debate: la autoficción, ¿debe someterse a límites morales? ¿O puede escudarse en su parte de ficción para legitimar el uso de cuanto rodea al artista como fuente de inspiración? Un grupo de cineastas y expertos reflexiona sobre ello.







