El equipo andaluz estará en los cuartos de la Liga Europa, donde se enfrentará al Braga, tras remontar con un 4-0 el 1-0 de la ida en una gran noche de fútbol
El Betis se dio el gustazo de vivir una gran noche europea para aplastar al Panathinaikos y, de paso, hacer historia al colarse por primera vez en los cuartos de final de la Liga Europa, donde le espera el Braga de Portugal. Todo le salió bien al Betis. Por ejemplo, el planteamiento valiente de Manuel Pellegrini, que sacó a dos delanteros, Aitor Ruibal y Cucho, que combinaron a la perfección y que marcaron las diferencias ante un ordenado Panathinaikos, también limitado en cuanto a capacidad técnica.
La afición bética, además, disfrutó de jugadores diferenciales, caso de Abde o Antony, cuyo fútbol veloz y de calidad encontró asiento en Amrabat, quien volvía de su lesión para mantener él solo todo el peso defensivo del centro del campo bético. La fiesta fue de las gordas porque, al fin, el Betis daba ese paso que se le requería en la Liga Europa. Quinto en la Liga y en cuartos de la segunda competición continental, llega al momento clave del curso pudiendo convertir las cosas normales en extraordinarias. Pelear por un título y por la Champions, casi nada. Con jugadores como Amrabat, Abde, Cucho o Antony, todo es posible en verdiblanco. Pellegrini, además, sigue rompiendo registros en su etapa en el banquillo bético.






