Ambos cuerpos admiten una “descoordinación” inicial en el salvamento del hombre fallecido
El rescate del cadáver de un hombre en el mar en Vila-seca (Tarragona) ha acabado en un conflicto competencial entre los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil. Las dos policías intentaron llevar a cabo el salvamento en el agua, pero finalmente la situación terminó con la cuerda que sujetaba el cuerpo a la pequeña embarcación rota, sin poder sacar a la víctima del mar hasta el día siguiente. Tanto la Guardia Civil como los Mossos admiten la descoordinación inicial sobre quién era el competente de la investigación. Finalmente, la jueza del caso ha ordenado la creación de un equipo conjunto, liderado por la Guardia Civil.
El episodio empezó la tarde del miércoles, cuando los Mossos recibieron una denuncia de un hombre desaparecido, con intenciones suicidas, que ya había comunicado su intención de tirarse al mar, con el cuerpo atado con pesos a un kayak, y así hundirse. Los Mossos localizaron el cadáver a las 17.25 de la tarde, y ahí empezó el conflicto. Mientras la policía catalana trataba de llegar sin éxito hasta el cuerpo del hombre, de 47 años, la Guardia Civil descubría que estaban investigando un caso en alta mar, que consideraron competencialmente suyo.






