El presidente reivindica que la apuesta por renovables hace que España sufra menos

Nuevo giro de discurso en el Gobierno. Después de nueve meses prometiendo que presentarían los Presupuestos aunque fuera para perderlos, Pedro Sánchez asegura que la guerra en Irán ha cambiado todo y los retrasa indefinidamente, de manera que en el mundo político se instala la idea de que el presidente acabará su mandato sin siquiera presentar un solo Presupuesto. María Jesús Montero, que también prometió muchas veces que los presentaría este trimestre, apunta que tal vez se puedan recuperar en unas semanas, si la guerra acaba rápido, pero ya no lo haría ella y cada vez parece más improbable. La guerra, explica Sánchez desde Bruselas, ha cambiado todo el escenario y ahora no hay más prioridad que hacerle frente a sus consecuencia. “Nadie podía prever esta guerra. Los ciudadanos deben ser conscientes de la gravedad de la situación”, argumenta ahora Sánchez.

Las Cuentas, dicen en La Moncloa, tendrán que esperar porque, además, el panorama económico incierto las hace inútiles porque están hechas con unos números que tal vez no valgan. El martes, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, decía que los efectos eran limitados, nada que ver con la guerra de Ucrania, y la portavoz, Elma Saiz, garantizaba que los Presupuestos se presentarían este mes, pero el discurso ha girado completamente en pocas horas y ahora las Cuentas se retrasan sine die.